lunes, 11 de febrero de 2008

La inversión

Por ignorancia o por temor nos hemos contado mal las historias de nuestra Historia: fue al volver a Ítaca que a Ulises le comunicaron la expedición de los aqueos contra Troya; fue tras la resurrección y la ascensión que Cristo se vio empujado a encarnarse en una virgen para iniciar el camino que le conduciría a una cruz; fue en lo más alto del cielo que Dante abandonó la dulce compañía de Beatriz para asegurarse que el sabio Virgilio le guiaría por el infierno. Sospechamos la implacable verdad que sustenta todas estas historias, pero nos las contamos mal para no enloquecer bajo aquella pesada rueda que hace que todo se inicie siempre de nuevo cuando creemos que, por fin, hemos llegado a la meta.

2 comentarios:

Chiqui dijo...

Genial!

Beto perdido dijo...

Será que la meta no es meta ni gloria, sino el camino que se tuvo que atravezar para llegar a ella.