jueves 25 de octubre de 2007
Melancolía
En los estados de melancolía hay una indefinible complacencia: como si nuestro único interlocutor fuera un dios que nos sonríe mientras llegamos a la conclusión de que el mundo no tiene ningún sentido.(El cazador de instantes, p. 66)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada